Inquilinas de la Casa del actor recibieron la visita de Arturo Carmona y Mauricio Mejía
MÉXICO.- Las canas y las arrugas reflejan su edad, pero las mujeres de la Casa del Actor tienen más ímpetu que jovencitas de 20 años. Así lo dejaron ver la tarde del jueves, cuando Arturo Carmona y Mauricio Mejía, de la telenovela Cuidado con el Ángel, entregaron reconocimientos a integrantes de ese organismo, tanto por su trayectoria, como por el Día del Abuelo.
Los actores llegaron a las instalaciones de la Fundación Senior Living, en Interlomas, poco antes de las 16:00 horas, y desde que las mujeres notaron su presencia comenzaron a comentar su galanura.
“Mira, ¡qué guapo!”, “Ese muchacho que me dé unos besos”, “Estaré vieja, pero no ciega”, decían entre ellas. Fue hasta que Arturo y Mauricio subieron al pequeño escenario, que las mujeres enloquecieron, pues cuando alguno de ellos les daba su diploma, la petición era de beso… ¡en la boca! Esa fue la estrategia que utilizó Martha Maglio, quien se quitó el maquillaje de los labios para no manchar a Arturo y no dejaba de decirle lo mucho que le gustaba.
“¡Ay, hijo! Como esta ocasión, pocas!”, expresó antes de llenarlo de besos. “Las señoras son bien aventadas, pero fue muy halagador. Fue un honor para mí que dijeran que eran mis fans.
¡Martita estaba realmente aventada!”, expresó el ex futbolista, quien comprobó que la coquetería se acentúa con los años. Él no fue el único “acosado”, pues cuando Mauricio le entregó su reconocimiento a doña Águeda Casablanca, ella trató de “robárselo”, llevándoselo tras la puerta de la sala de usos múltiples del lugar.
“¡Son hasta más coquetas que las chavitas”, dijo el actor entre risas. Los diplomas también fueron para algunos caballeros, que se comportaron más recatadamente que las damas.
Sólo don Fernando de la Rosa se animó a dar unos cuantos pasos de baile al final del evento. Entre canciones y buen humor fue como terminó la convivencia, que dejó a los actores con las ganas de llegar a la vejez con la misma alegría que los festejados.